Habilitan paso fronterizo entre Pedro Juan Caballero y Ponta Porã
2020-10-15 - Locales
En una fresca y nublada mañana, luego de casi 8 meses, contradiciendo varias versiones infundadas, la mayoría fruto de la imaginación de fugaces improvisados periodistas, con la presencia de autoridades locales, nacionales, departamentales y de Ponta Porã, en la línea internacional a la altura de la avenida Dr. Francia y Curupayty, se procedió a la habilitación del paso fronterizo que impedía el ingreso de paraguayos al Brasil y de brasileños al Paraguay.
Habilitan paso fronterizo entre Pedro Juan Caballero y Ponta Porã

Ese impedimento que hoy jueves 15 de octubre fue eliminado, y que muchos acertadamente llamaron el “muro de la vergüenza”, pues luego de más de 120 años de historia, de crecer juntas ambas ciudades nunca antes se había incurrido en tamaña ofensa con nuestros vecinos,  hoy pasó a la historia, cuando autoridades y prensa en general, atendiendo a un Decreto Presidencial,  firmado por el Presidente paraguayo, procedieron a la apertura oficial que estuvo a cargo del Cnel. Erico Oviedo, quien luego de los discursos de rigor por parte de las autoridades presentes, hizo uso de palabra, anunciando oficialmente el retiro del lugar de las Fuerzas Militares a su cargo, dejando libre el paso fronterizo.

Ocurrido este hecho, portando las banderas de los municipios de ambas ciudades fronterizas, de cada país y estado o departamento al que pertenecen,  las autoridades ingresaron a territorio brasileño hasta la rotonda sobre la avenida Marechal Floriano, retornando a territorio paraguayo hasta donde se encuentra el hito demarcatorio de límites, donde posaron para la posteridad.

NO ES APERTURA DE FRONTERA, ES HABILITACIÓN DE PASO FRONTERIZO

Un término muy utilizado por todos es el de “Apertura de Frontera”, cuando en realidad lo que se hizo fue dar cumplimiento, al menos de parte del Paraguay, al Artículo 4º de la Resolución emanada por el Gobierno brasileño, donde autoriza el libre ingreso, egreso y circulación de ciudadanos que habitan en ciudades llamadas “gemelas” o “espejo”, ya que de no existir un “cierre de fronteras”, como realmente existe, no hubiera habido limitaciones para que los paraguayos viajen a cualquier ciudad del Brasil y viceversa, cuando en realidad existen restricciones, pues los brasileños no pueden ingresar más de 30 kilómetros sin llenar un protocolo cuyo costo es muy alto y la Policía Federal no otorga permiso de ingreso al país  fuera de los límites establecidos perteneciente a las “ciudades gemelas”.   

Informe Nelson Candia

 

 



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