Lapidarias manifestaciones del Dr. Aníbal Filártiga contra el actual Gobierno y algunas autoridades que lo conforman
2020-12-10 - Política
VERDADES AMARGAS: El reconocido médico cirujano, Aníbal Filártiga, ex director del Hospital de Clínicas y del Trauma, lanzó, a través de un material audio visual, lapidarias manifestaciones contra el Gobierno y las autoridades que lo conforman, salvo algunas excepciones. En su alocución, dejó al desnudo, con verdades amargas, la caótica situación que vive el país y al final aconsejó al presidente Mario Abdo Benítez a elegir dos únicas opciones, la primera para seguir en el cargo y sacar adelante al país, y la segunda para irse a su casa en el caso que no opte por la primera.
Lapidarias manifestaciones del Dr. Aníbal Filártiga contra el actual Gobierno y algunas autoridades que lo conforman

Esto fue lo que manifestó el Dr. Aníbal Filártiga:

Señor Presidente, soy un ciudadano más, Cirujano de profesión, sin ataduras ni deudas con grupos políticos o económicos, y con pleno conocimiento de las históricas carencias y la eterna resignación de nuestro pueblo, humildes compatriotas a quienes dediqué mis mejores esfuerzos por muchos años, desde el Hospital de Clínicas y después desde el Hospital del Trauma.

Me apresuro a aclarar, a quienes interese, que no tengo ambición de cargos políticos, y si lo tuviera, no tengo detrás ningún grupo político, y menos aún poderes fácticos dispuestos a bancarme, no sólo financieramente, sino sobre todo filosóficamente. Yo quiero seguir siendo Médico, esa es mi misión, para eso me he preparado, y entregué mi vida a la Medicina.

Por eso señor Presidente, respetando la alta investidura que le otorgaron los URBAS (grupos financieros),  quiero invitarle, humildemente, a pensar en los 3 años que aún le quedan de mandato. Señor Presidente, usted parece ausente, inaugura puentes o puestos de salud en el interior, que indudablemente son muy importantes, pero no gerencia los graves, serios problemas que tiene la Nación.

Se rodea usted de amigos, buenos y malos, pero sobre todo, de un entorno de obsecuentes que le hacen escuchar loas que ni ellos creen, con ambiciones y apetitos indisimulables. Es cierto, son ellos los que le ayudaron a llegar al sillón de López, inclusive pequeñas minorías que actúan con más rencor que criterio. ¿Qué pasó señor Presidente, con la traición a la Patria en el Acta de Itaipú?, nada, y casi todos sus actores fueron premiados con otras misiones. El reciente Veto a la transparencia de fondos de las bi nacionales, es una bofetada en la cara del pueblo, y lo deja en ridículo con argumentos falaces.

El despilfarro, surealista, del Congreso con el Presupuesto General de Gastos  la Nación, es absurdo en un tiempo de pandemia, agonía, crisis económica, que ha llevado al país a endeudarse, que hasta nuestros nietos seguirán pagando.

¿Por qué se fue Benigno (López)?, tal vez por eso, ¿tienen condena los ladrones de DINAC, de Petropar, los clanes familiares responsables  del fraude en salud pública?.  En tiempo de pandemia y agonía, los valientes diputados que denunciaron estos hechos son tratados de payasos  y figuretis por el “ilustre” diputado Galaverna (alias Nano), digno vástago de su padre (Calé).

El Poder Judicial definitivamente no existe, reinan los abogados chicaneros y políticos que trafican influencia. Las cámaras del Congreso, con ilustres y contadas excepciones, sencillamente dan náuseas, sigue el coimero flagrante, analfabeto funcional de  Carlos Portillo. Siguen los Zacarías Irún, siguen Quintana, Cuevas, y ya está haciendo calentamiento González Daher.

Se burlan de la ciudadanía señor Presidente. Reconozcamos que usted no ha tenido suerte, la economía en la región, fenómenos naturales, sequías, inundaciones, el Dengue, el Coronavirus, indudablemente no lo ayudaron, pero a la suerte hay que ayudarla, y usted, sencillamente no supo gerenciar la crisis. Hay miseria y hambre como nunca, los servicios básicos de agua y luz, jamás tuvieron una etapa tan ineficaz y humillante para la ciudadanía.

Pero en Chaco i, su amigo Hoeckle, construye un barrio con mansiones faraónicas, ¿y nosotros, el pueblo paraguayo?, le regala el puente que casualmente lo une a la Costanera de Asunción, una trompada, a quienes a pocos metros de ahí, se alimentan con cocido negro, subsisten con mandioca, y algún que otro pedazo de pescado podrido.

Si sigue tratando de cicatrizar heridas que supuren, con tal de llegar al 20 23, y nada cambia, pasará usted a la historia como el Presidente más abúlico, pusilánime, inútil, mediocre e improvisado de toda la historia del pueblo paraguayo, y cuando usted o su adlátere frecuente, el “mariscal de la derrota”, se refieran al odio o a los odiadores, como le gustó decir, sería justo también mencionar a los odio genos, es decir, aquellos que generan el odio de todos, con sus desplantes, su verborragia memorizada y su inacabable angurria de poder y dinero.

A mi criterio, que puede ser discutido por  políticos  o abogados más preparados, nuestro país si se encuentra en una situación de Estado Fallido. Se habla de Estado Fallido, según la Real Academia de Lengua Española, cuando hay fracaso social, político y económico, cuando el gobierno es débil e ineficaz, cuando es incapaz de proveer los servicios básicos, con altos niveles de corrupción y de criminalidad. ¿Le recuerda algo esto señor Presidente?.

Como paraguayo quiero expresar mi profunda inquietud e instarle a una serena, sobre todo sincera, reflexión. Tiene dos caminos señor Presidente, el primero, el mejor y más saludable para nuestra claudicante y sometida democracia, requiere audacia y valentía, golpee la meza e imponga la autoridad de su legítima investidura, asuma las responsabilidades inherentes al cargo, despójese de lastres, no escuche a iluminatis de minorías llenas de rencor y resentimientos, rectifique el rumbo, y aunque sobrevuele el peligro del Juicio Político, espérelo con la frente erguida. Si desecha esa primera opción, le queda un  segundo camino,  convoque a elecciones anticipadas, elabore un calendario, y váyase a su casa, para completar el desencanto de quienes lo votaron.

 Ehechakuaana karaí Presidente, i pukú ha i vaí etereima ko ñande retã rekove. Ñande rapichá kuera chokokué  ko, ndaikatui ni o mongarú la i familia. E pay ha re ñeha´ãmbaite e mo tedondé haguã ñande retã. ha nande puakairamo hesé, teroho jeynte nde rogape. Agüije. (Date cuenta señor Presidente, la situación de nuestro país ya es fea y larga. Nuestros hermanos campesinos ni siquiera pueden alimentar a su familia. Despertate  y hacé el máximo esfuerzo para conducir a nuestro país, y si sentís que no vas a poder hacerlo, andate de nuevo a tu casa. Gracias.)

“Radio Imperio 103.1 FM, siempre informando mejor”                       

 

  



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