Los lobos de la diplomacia china muestran los dientes
2021-04-06 - Mundo
Los “lobos guerreros” de la diplomacia china responden en forma cada vez más enérgica en las redes sociales a quienes en el extranjero critican la política china.
Los lobos de la diplomacia china muestran los dientes

Están hiperactivos frente a la presión de los occidentales por el trato de Pekín a los musulmanes uigures de Xinjiang y no dudan en descalificar e, incluso insultar, a las voces críticas.

El término “lobos guerreros” viene de una película china al estilo Rambo, y se popularizó en el 2019, cuando los enviados chinos, sobre todo el portavoz Zhao Lijian, adoptaron un tono vehemente para defender al país comunista en plataformas de las redes sociales.

China insiste en que se vio obligada a cambiar de tono, en medio de las condenas de la Casa Blanca cuando Donald Trump era presidente.

Zhao Lijian, como portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha promovido teorías de conspiración como que el ejército estadounidense podría haber traído el Covid-19 a China.

Los expertos estiman que el paso al modo ataque refleja la nueva China del presidente Xi Jinping.

Cuando Joe Biden asumió la presidencia estadounidense en enero, los diplomáticos de China pensaron que las relaciones mejorarían.

Pero el alto el fuego saltó en mil pedazos en la reunión entre Estados Unidos y China en Alaska a mediados de marzo, donde el diplomático de más alto rango del Partido Comunista Chino, Yang Jiechi, amenazó con tomar medidas sobre la “interferencia de Estados Unidos”.

Y a finales de marzo, cuando la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos impusieron sanciones sobre Xinjiang, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, sugirió que la CIA quería desestabilizar a China.

En respuesta al boicot contra marcas como H&M y Nike que expresaron preocupación por la cadena de suministro textil en Xinjiang, Hua mostró una foto en la que, según ella, había esclavos negros en los campos de algodón de EEUU. Mostrar músculo puede generar fricciones con algunos países, pero podría intimidar a otros, estima Chong Ja Ian, de la Universidad Nacional de Singapur. AFP



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