Una prueba de fuego para el comercio en general
2020-10-17 - Locales
PEDRO JUAN CABALLERO: El día antes que se abriera el paso fronterizo entre Pedro Juan Caballero (Py) y Ponta Porã (Br), al que todos denominamos “Apertura de Frontera”, la Dirección General de Migraciones había emitido un Protocolo a seguir, a fin de evitar la propagación o al menos evitar que aumenten los casos de Covid 19, que aunque de todas partes del mundo, a través de las redes sociales, aparezcan personas dando recetas de prevención o cura, como el caso de los presidentes de EE.UU. Donald Trump y de Brasil, Jair Bolsonaro, tales medicamentos no existen, no son efectivos y no evitan la muerte de personas con mucha carga viral, excepto los casos leves, que al comienzo era peligroso solo para adultos mayores y ahora también afecta a jóvenes, es decir, que el Covid 19 ya no respeta edad.
Una prueba de fuego para el comercio en general

Entre otros puntos, es importante relatar, como dice parte del Protocolo, que para que pasemos la “prueba de fuego” que nos impuso el Gobierno, debemos seguir a rajatabla, sin desmeritar el peligro que representa en Covid 19, las medidas de prevención que si nos ponemos a analizar, son muy sencillas de llevarlas a la práctica, y es hasta hoy, la única manera de combatir la mortal enfermedad.

Dicho Protocolo, exige que cada local comercial cuente con un reservorio de agua potable y jabón, para el lavado y secado  de manos primero, y colocación de alcohol en gel después, ingresando al local obligatoriamente usando el barbijo, conocido en el lenguaje popular como “tapabocas”, al igual que los funcionarios,  que cubra la nariz hasta el mentón, y mantener de cualquier persona extraña que esté en el local, una distancia mínima de 2 metros. Y aunque su resultado no es del todo positivo, ya que además de la temperatura del cuerpo, capta parte de la temperatura del ambiente produciendo datos alterados, se recomienda el uso del termómetro digital para toma de temperatura, que únicamente sirve si es tomada en la frente a 10 cm. y no en el pulso como muchos hacen.

POR MERO CUMPLIMIENTO

En estos días, hemos observado casas comerciales, especialmente de orientales, colocando bidones de 20 litros con una canilla y una palangana abajo, sin jabón, toalla y alcohol,  apenas para disimular que  están cumpliendo las exigencias, algunos ni siquiera eso, y peor aún, funcionarios y clientes sin tapabocas, por lo que sería interesante, que junto con la XIII  Región Sanitaria, la Gobernación y la Municipalidad, realicen un estricto control de estas normas aplicando millonaria multa a los infractores.  

A no olvidar que en todos los comercios de frontera del país estamos en periodo de prueba, y que tenemos la ventaja de ser el de menor índice de infectados, y de eso debemos ser celosos custodios.



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